El proceso de regado de los cultivos siempre es una tarea fundamental que hay que llevar a cabo con la máxima precisión, en aras de conseguir un mayor ahorro del agua. Y esta premisa es justamente la labor que desempeña el tensiómetro, por lo que es crucial entender la importancia del tensiómetro en cultivos.
Pero, ¿qué es un tensiómetro agrícola? Se trata de un sensor utilizado para medir el esfuerzo que las raíces deben utilizar para extraer toda la humedad del suelo. Se compone de 3 partes: un cilindro hueco, una cápsula porosa y un vacuómetro que permite conocer la tensión en el interior del cilindro.
Este aparato favorece el ahorro de agua y evita que realicemos riegos innecesarios, además de frenar la existencia de encharcamientos y pérdidas de agua por filtraciones o evaporación. Su función es bien sencilla, aunque con algún ejemplo podría entenderse mejor. Imagina que colocas una esponja bajo un grifo abierto. La capacidad de la esponja se llenará en segundos, pero el resto del agua será desperdiciada. Por más tiempo que la esponja pase bajo el grifo, esto no significará que la esponja absorba mayor cantidad de agua. Pues lo mismo pasa con los suelos.
De esta manera, el tensiómetro permite ajustar la cantidad de agua a regar, redistribuirla donde sea necesaria y evitar su pérdida. De hecho, el mayor ahorro de agua de los tensiómetros proviene del ahorro de riegos innecesarios o excesivos. La corrección de estas situaciones favorece en gran medida el ahorro de agua.
La unidad de medida del tensiómetro son los bares o kilopascales. Los valores cercanos al 0 significan que el suelo está excesivamente regado y, en cambio, los valores entre 5 y 10 se traducen por un suelo a capacidad de campo. Pasar de 10 representa la sequía del suelo a regar.
La instalación del tensiómetro requiere un paso previo: la noche anterior a la colocación hay que introducir la cápsula vaporosa de cerámica en un cubo de agua. Al día siguiente, se procederá a cavar un agujero e introducirlo, asegurando su contacto con el suelo.
Con respecto a su mantenimiento, solo hay que cambiar el agua del depósito cuando este contenga algas, para expulsar las posibles burbujas que contenga. Finalmente, se volverá a rellenar, si es posible, con agua destilada.
Para Las Posadillas, se hace necesario utilizar este tipo de herramientas, ya que favorecen la labor de los agricultores y ayudan a incrementar el ahorro del agua, mejorando el largo proceso de cultivo. También puedes conocer toda nuestra actualidad siguiéndonos en nuestro perfil en redes sociales como Instagram o Facebook
